domingo, 3 de octubre de 2010

COLUMNA: Palco de Prensa

* El ¨parteaguas¨
Por Gilberto Lavenánt

Este día, 1 de octubre del 2010, representa para el Partido Acción Nacional, el inicio del posible o inminente retiro de las instituciones de gobierno en Baja California, después de 20 años de disfrutar las mieles del poder. Este es pues, el ¨parteaguas¨.

No es novedad, pues esto es consecuencia de los resultados electorales del pasado 4 de julio, pero es hasta ahora que el cambio de posiciones se verá en la práctica.

Después de tantos años de vivir políticamente marginados, los panistas llegaron a ocupar el papel privilegiado que los priístas disfrutaron durante más de 70 años. Postularan a quien postularan, los resultados electorales les favorecían. Individuos grises, sin carisma alguno, de pronto se convirtieron en prominentes políticos.

Un puñado de hombres aguerridos, audaces, acostumbrados y resignados a navegar contra la corriente, políticamente, fueron rebasados por neopanistas, oportunistas que vieron ante ellos la posibilidad de destacar en política y de hacer negocios fáciles. Bien dicen que unos corretean la liebre, y otros la alcanzan. Aquí ocurrió precisamente eso.

Pero les pasó algo, que no supieron, o no quisieron evitar. Abandonaron la careta fabricada de conceptos democráticos, de valores como la honestidad, la sinceridad, la pulcritud, y se transformaron en lo que tanto criticaron sus antecesores. La corrupción, la demagogia, el nepotismo, el cinismo, la frivolidad, fueron los nuevos materiales de sus vestiduras.

Los electores, y los ciudadanos en general, observaron que el cambio prometido, no solamente no llegó, sino que los nuevos, fueron peores que los anteriores. Entonces, tuvieron que admitir aquello de que ¨…más vale, malo por conocido, que bueno, por conocer¨.

El desencanto de los electores se reflejó en los comicios del pasado 4 de julio y se reitera en las encuestas que recientemente se han realizado, tanto a nivel nacional, como a nivel local. Los gobiernos panistas, con todo y su oropel, fueron un rotundo fracaso. El blanquiazul, se les manchó de mugre, demasiado pronto.

Una frase que se comenta con mucha frecuencia, advierte : ¨…si es cierto, los priístas eran corruptos, pero nos dejaban trabajar. Estos, además de corruptos, no nos dejan hacer nada, si no nos mochamos¨.

Al Gobernador José Guadalupe Osuna Millán, le ha tocado ¨bailar con la más fea¨. Apenas a la mitad de su gestión administrativa, la corriente antipanista, generada en base a las fallas y excesos de los gobiernos emanados de su partido el blanquiazul, le arrebató de un solo golpe las Alcaldías de los cinco municipios y la mayoría en el Congreso del Estado.
De paso, aunque reconoce que no se hicieron bien las cosas y que la derrota electoral, es muestra de ello, cual si fuesen ¨focos rojos¨ que le alertan cosas peores, encuestas recientes le indican que los bajacalifornianos le reprueban como gobernante. Que está considerado el peor, entre los peores gobernadores de las entidades del país. El colmo, peor que el ¨gober precioso¨.

Y ahora viene la parte más difícil. Este día presenta su tercer informe de gobierno y por más que presuma de logros, sabe perfectamente que a los bajacalifornianos ya no los convence tan fácilmente. Sobre todo, porque no ha sabido cumplir con el compromiso adquirido al tomar posesión del cargo que ocupa: el velar por los intereses de Baja California.

En el caso concreto de las restricciones en el manejo de los dólares, resultó más que evidente, que les dió la espalda a los bajacalifornianos, que prefirió inclinarse a favor de las medidas centralistas del gobierno calderonista, antes que defender a su entidad. Perdió la oportunidad de reivindicarse.

Los próximos tres años, tendrá que remar contra la corriente. Con muy poca capacidad de maniobra. Sin un poder legislativo aliado, dócil y servicial.

Y si bien, hasta antes del jueves 30 de septiembre, sus deseos, ante la Legislatura Estatal, eran ordenes, a partir de hoy, frente a un poder legislativo dominado por los priístas, ni invocando conceptos tan trillados como democracia y gobernabilidad, le permitirán hacer realidad sus propuestas.

El orgullo del panismo nacional, Baja California, se ha perdido. Este viernes, inicia el proceso de retiro. La agonía se prolongará durante los próximos tres años. Nada bueno se les puede presagiar a los panistas. Pronto, muchos tirarán la camisa blanquiazul, que ya no les garantiza chamba y vestirán de rojo. Ya lo verán.


gil_lavenant@hotmail.com

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