Por Nico Arce M. (CincoM)
TIJUANA.- Para poner “un hasta aquí”, en la expedición de permisos temporales, autorización ilegal de vehículos amparados, descarada clonación de unidades, tolerancia discrecional a cambio de cuotas semanales, vehículos extraoficiales, servicio con “unidades a prueba” y taxis “tolerados” o de “conductores certificados”, urge castigar severamente a quienes, por conducto de la complicidad, el disimulo, y corrupción, han convertido un servicio ciudadano necesario, en una mina de oro particular, que extorsiona, exige, y autoriza ilegalmente la prestación de un servicio, patrimonio de los auténticos trabajadores del volante.