lunes, 16 de enero de 2012

CICUTA: El "pendejo" y el "Judas"

Por Jaime Flores Martínez (El Mexicano)
Ardores : Incapaz de ocultar su frustración por no ser invitado a la ceremonia de reconocimiento a ex jefes de la Policía Municipal de Tijuana, el señor Francisco Castro Trenti decidió mostrar su lado arrabalero. El señor Castro Trenti, utilizó su Facebook para tachar de "pendejo" al secretario de Seguridad Pública Municipal Alberto Capella Ibarra, simplemenmte, porque “no lo invitó”.


Y no se trata de lavarle la cara a Capella, sino subrayar la vulgaridad de un personaje que -en tiempos recientes- vanamente buscó convertirse en magistrado. Sus propios antecedentes lo marginaron de esa posibilidad y con ello su protagonismo está enterrado.

La mañana del pasado miércoles, el alcalde de Tijuana Carlos Bustamante Anchondo reconoció a personajes que –en el pasado—se desempeñaron como responsables de la Policía Municipal. Según Bustamante, su trabajo contribuyó a que esta corporación apunte a convertirse en ejemplo nacional.

Ellos contribuyeron a la formación de una corporación valiente y destacada, dijo Bustamante en su perorata. En un reservado de las Torres de Agua Caliente, estuvieron presentes Ernesto Vizcaíno Garrido. Francisco Arellano, Carlos Besné y Javier Algorri Franco, entre otros.

Fue el actual secretario de Seguridad, Alberto Capella, el encargado de convocar a los homenajeados, aunque Capella, claro, esquivó invitar a Julián Leyzaola y al ex director de la policía Francisco Castro Trenti. Dicen que Capella convocó a personajes destacados, solamente a éstos.

Al saberse ignorado por Alberto Capella, Castro Trenti abrió su página de Facebook para calificarlo de "pendejo". En su calidad de ex director policíaco, Castro Trenti señaló que "no fue invitado" porque se ha atrevido a pendejear a Capella.

Sin embargo, llama la atención que Castro Trenti remate su arrabalero comentario con una frase que literalmente lo contradice: "!A ñoño !” alude Castro Trenti a Alberto Capella. Y remata: “quien debe reconocer el trabajo de los jefes policiacos es la sociedad y no el gobierno", señala Castro Trenti.

Vaya contradicción de don Francisco. Primero argumenta "que no fue invitado" por los conceptos vertidos sobre Capella y paralelamente desestima el reconocimiento entregado a esos personajes al señalar que ese reconocimiento debe darlo la comunidad y no los funcionarios.

Eso de mirar de lejos -en ocasiones- también es de pensantes.

Explotador

El delegado de la Secretaría de Desarrollo Social en Baja California, Carlos Torres, debe saber que el dirigente estatal de la agrupación Antorcha Campesina, Ignacio Acosta, utiliza su nombre para explotar a las personas que consiguieron un terrenito en la colonia La Nopalera.

Ignacio Acosta, quien pide le llamen profesor, les exige la entrega de 3 mil pesos para poder "gestionar" ante Sedesol la introducción de la energía eléctrica a la mencionada colonia. Don Ignacio Acosta les dice que ese dinero es para "mocharse" con Carlos Torres, un funcionario "no moverá un dedo hasta que le entregue su lana".

Desconfiados de las palabras de su dirigente, vecinos de La Nopalera, ya no aguantan que el profesor Acosta se dedique a exprimir su raquítica economía.

Uno de los inconformes, revela que Acosta les cobró 2 mil pesos por conseguirles el terreno de 120 metros en poco más de 86 mil pesos. El acuerdo económico lo hizo Acosta con el propietario del polígono, a quien los colonos ubican solamente como el señor Casillas.

Las familias asentadas en La Nopalera deben “entregar” el recibo de pago al señor Acosta, pues de otra manera se enfrentarán a su furia. El profesor Acosta inventa contribuciones para sacarle dinero a la gente pobre que -con resignación- se ampara bajo la sombra de Antorcha Campesina. Cada semana los miembros de ese grupo deben entregar 20 pesos para “los gastos de el profe Acosta”, sin contar con los miles de pesos que deben desembolsar por la promesa de introducir los servicios.

En el caso del agua potable y alcantarillado, Acosta presume que “tiene bajo control” a Hernando Durán, director de la Comisión Estatal de Servicios Públicos de Tijuana (Cespt). Habitantes de La Nopalera aseguran que Acosta espera que Durán "se moche".

Para información de Carlos Torres, el señor Ignacio Acosta no tiene empacho en vender en su tienda de abarrotes, las despensas que le entrega Sedesol para repartirlas entre los pobres. Pobres de los pobres.

Un jefe de familia que ha participado en los intermitentes plantones que realiza Antorcha Campesina frente al edificio del Gobierno del Estado, asegura que el profesor Acosta les pide una cuota de 400 pesos diarios, a cambio de participar de los beneficios que obtengan al concluir ese plantón. Don Ignacio, activista social con mentalidad empresarial, está a punto de colmar el plato a sus agremiados, mientras el gobierno "come de su mano".

Solidarios

Cicuta agradece las muestras de solidaridad de lectores y compañeros periodistas, ante las negras intenciones de Antonio Cano Jiménez, actual coordinador de asesores del alcalde Carlos Bustamante. El señor Cano pidió que Cicuta fuera destituido del periódico El Mexicano por las críticas lanzadas contra su patroncito. Cicuta recibió el respaldo de los ejecutivos de esta casa editorial y con ello se frustraron las prietas intenciones de un personaje que arrastra un sin número de traiciones y actitudes camaleónicas. Revelaciones intermitentes, en breve.

Comentarios: cicuta45@gmail.coM

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