domingo, 18 de diciembre de 2011

Palco de Prensa: Los olvidos

Por Gilberto Lavenant
Ayer sábado, el mexiquense, Enrique Peña Nieto, recibió su constancia como candidato priísta a la Presidencia de la República. Se acabaron las especulaciones al respecto. A partir de ahora, tendrá qué demostrar el por qué ha logrado obtener una ventajosa delantera en las encuestas sobre preferencias electorales. Si las expectativas son reales o meros efectos mercadológicos.




Así mismo, a partir de hoy, tendrá qué demostrar si es que son fundados los temores de los panistas, de que tendrán que alistar maletas para abandonar la residencia oficial de Los Pinos en el 2012. Sobre todo, si el PRI que al parecer retornará a la Presidencia de la República, es el mismo que fue desalojado por el foxismo en el 2000, o uno renovado.



Peña Nieto aprovechó la ocasión, para “sacarse la espina”, que le había venido molestando en los últimos días. Su tropiezo intelectual. El sábado 3 de diciembre, en la Feria Internacional del Libro, en Guadalajara, Jalisco, se vió torpe cuando lo cuestionaron sobre los tres libros que habría leído y que hayan marcado su vida. Confundió nombres de autores y títulos de obras. Le llovieron las críticas, sobre todo de sus rivales políticos, quienes soltaron la presunción de que, evidenciando deficiencias intelectuales, podría ser un mal político y por lo tanto un pésimo funcionario público.



El joven exgobernador, se creció al castigo. Alentado en el espíritu y pensamiento colosista, desestimó importante el olvidar nombres de escritores y de libros, puntualizando todo aquello que como político no olvida, ni habrá de olvidar en la Presidencia de la República. Conjugó el verbo olvidar, en sentido negativo : yo no olvido, nosotros no olvidamos, dijo. De manera directa, e indirecta, le echó en cara al gobierno calderonista los olvidos que ha tenido, respecto a las carencias y necesidades de los mexicanos.



Casi al inicio de su mensaje, recordó lo dicho, 18 años atrás, en ese mismo sitio y con la misma investidura que él, por Luis Donaldo Colosio : “En esta campaña habremos de convocar el voto del convencimiento. Lo afirmo categóricamente : El PRI no necesita, ni yo quiero, un solo voto al margen de la ley. Trabajaremos para que estas elecciones sean ejemplo de práctica democrática”.



De paso, con esa referencia, dió respuesta a las aparentes inquietudes de Felipe Calderón, en el sentido de que existen temores de que el crímen organizado tenga injerencia en los comicios del 2012. “…Ni un solo voto al margen de la ley”.



Sin embargo, el eje central del discurso del ahora candidato presidencial, fue el precisar lo que no olvida. Por aquello de que con el desliz en la Feria del Libro, en Jalisco, aparentemente olvida con facilidad las cosas. De entrada dijo : “…Soy un hombre que asume su responsabilidad. Sé aceptar las críticas, ampliar mis perspectiva y seguir adelante”. Efectivamente, ante el dislate –disparate, cosa absurda- en Guadalajara, no tuvo otra que soportar las críticas y verles el lado positivo, aunque muchas carecían de un lado positivo.



Lo que sí evidenció con su discurso, es que sus asesores lo pusieron a escribir decenas de planas refiriendo aquello que no debe olvidar. Como respondiéndole a sus críticos, señaló : “…Es cierto, podré no recordar el nombre de algún autor, pero debe quedar muy claro…”. Luego la larga lista de lo que asegura no olvida.



-Lo que no se me olvida es la violencia, la pobreza y la desesperanza que vive México.



-Lo que no se me olvida, es el estancamiento económico, el desempleo y falta de oportunidades que se padecen en nuestro país desde hace más de una década.



-Lo que no se me olvida, es que más de 50 millones de mexicanos vivcen lamentablemente en pobreza.



-A mi no se me olvida el dolor de las familias que han perdido a sus seres queridos, por el ataque impune de los criminales.



-A mi no se me olvida la mirada de desesperación de la mujer que mantiene el hogar y no encuentra un empleo. La impotencia que sufre, al no poder llevar sustento para sus hijos.



-A mi no se me olvida la frustración de millones de jóvenes, que habiendo estudiado, no encuentran un empleo digno.



-No señores. A mi no se me olvida lo que debe tener presente todo gobernante : escuchar a la gente, asumir plenamente sus responsabilidades, pero sobre todo cumplir con sus compromisos.



-Como Presidente, no olvidaré que México merece paz y tranquilidad.



Luego, citó otras cosas que afirma que no olvida.



Ojalá, que en caso de que efectrivamente triunfe en los comicios de julio del 2012, Peña Nieto realmente no olvide todo lo que ahora ha dicho que no olvida.



La mayoría de los políticos, padecen de alzheimer crónico. Hacen miles de promesas y apenas asumen el cargo, olvidan haberlas hecho. Los olvidos, tan reiterados, ocasionaron la caída del PRI luego de más de 60 años de poder. Al PAN, con 12 años de olvidos, ha sido más que suficiente.



Ojalá que tampoco olvide, amarrar las manos a sus colaboradores, para que no dilapiden los recursos públicos. Así mismo, ojalá que los mexicanos no olviden hacer los reclamos pertinentes. La corta memoria, es un mal que todos padecemos. Lamentablemente.



gil_lavenants@hotmail.com

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