Por Miguel Rojas Salazar
TIJUANA.- Irónicamente entre los cambios ordenados por Fernando Castro Trenti, podría ser el mismo, los focos están al rojo vivo, a punto de analizarse, pensarse o girarse la orden de “cambio por enfermedad” o aducir motivos inesperados para un relevo emergente a estas alturas, so pena de perder el PRI la gubernatura en BC.
Por si fuera poco, pone en una nuez al Congreso a quien desposeyó de su autonomía para encausarlo a su campaña política, ordenando al interior actos corruptos, tráfico de influencia y escamoteo de recursos entre los que rondan ya nombres de “cómplices”, lo que desataría un escándalo político de proporciones inimaginables si no “taponean” la compuerta donde se esta trasminando el secreto.