sábado, 13 de junio de 2015

Palco de Prensa: Los descarrilados (Movimiento denominado “La Tercera Vía”)

Por Gilberto Lavenant
Este viernes, el columnista recibió un comentario, vía correo electrónico, haciendo saber que al mediodía se habían reunido, más de 30 priístas, con el delegado general del CEN del PRI, René Quintero Márquez.

Los asistentes provenían de los cinco municipios de la entidad, representantes de diversos grupos del PRI, quienes se autodefinen como integrantes del movimiento denominado “La Tercera Vía”.
El promotor de este movimiento, Samuel Ramos Flores, no asistió, por motivos de salud. En julio próximo cumple 72 años de edad.



Aprovecharon la ocasión, para requerir al delegado priísta, que inicie los cambios que, dicen, requiere el PRI, para iniciar “el movimiento de recuperación de la fe partidista perdida, tanto en la militancia, como en el grueso del electorado”.
Sin embargo, aclararon que más que conformar una “Tercera Vía”, “se planteó la necesidad de crear la “Vía de la Unidad”, partiendo de la base de que la Primera y Segunda Vías, habían quedado sepultadas con el resultado de las elecciones del último domingo”.
Es claro, que hay una enorme desesperación entre los priístas. Que han visto con decepción que, que ni el castrotrentismo, ni el hankismo, han sido vías válidas para lograr triunfos electorales.
Pero llama la atención, el hecho de que al hablar de una “Tercera Vía”, todo indica no se refieren a una nueva corriente política, al interior o al exterior del PRI.
Refieren, como “Tercera Vía”, a la llamada “Vía de la Unidad”, precisamente la que supuestamente han venido utilizando a lo largo de los últimos 26 años. Sin resultado alguno.
En Baja California, mientras exista el castrotrentismo y el hankismo, hablar de unidad, entre priísitas, es una utopía, una falacia, una mentira. Es un hablar de “dientes para afuera”. Es practicar un rabioso canibalismo, al grado de que los priístas se dedican a devorarse a sí mismos, en lugar de luchar contra sus rivales políticos. Aclarando, luchan contra los rivales existentes al interior de su propio partido. Los de fuera, son aliados, socios y hasta amigos.
Pero si hablan de una “Tercera Vía”, se supone que es una tercera, distinta al hankismo o al castrotrentismo, y a esta la refieren como “La Vía de la Unidad”, algo que no existe entre priístas desde hace muchos años. Entonces, hablan de una via imaginaria. “La gente dice que estamos locos, Lucas”.
Y esto, tiene varias interpretaciones. Una de ellas, que hay priístas, que ni siquiera se han percatado, que hace tiempo que se descarrilaron. Un tren, fuera de la vía o carril, no avanza nunca.
Otra, que si no se han dado cuenta que no están en ninguna vía, o que están en una imaginaria, ni remotamente pueden pensar en posibles cambios. Que por lo tanto, viven en un mundo que no existe, en donde no registran los fracasos electorales que han venido sufriendo durante más de 25 años.
Que la llamada “Tercera Vía”, para los priístas, es algo así como un ejercicio memorístico. Como los ancianos, que viven de sus recuerdos de antaño. Que a cada rato reviven sus glorias del pasado.
Por lo tanto, la llamada “Tercera Vía” de que hablan los priístas, no es un movimiento de rebeldes. La rebeldía juvenil, hace mucho tiempo que los abandonó.
No se trata, de un grupo de “broncos”, dispuestos a “brincarse las trancas”. De ninguna manera.
Ven con enfado, que el destino y las oportunidades del priísmo, se los juegan en un “volado”, Castro Trenti y Hank Rhon. Y que ellos son simples espectadores.
Pero, de eso, a rebelarse. A atreverse a levantar la voz y a adoptar posturas valientes. No inventen.
Les ha de fascinar, comentar las aventruas de “El Bronco” de Nuevo León. Como si fuesen las leyendas de “El Zorro” o de “El ojo de vidrio”, o de Gabino Barrera. Esas que acaparaban los espacios radiofónicos y les hacía imginar, eventos justicieros.
A ellos, no les perturban las candidaturas independientes, y por ello no les entusiasma el que la legislatura estatal, haya creado la posibilidad de llegar, por esa vía, a Gobernador, Alcaldes o diputados locales.
Añoran los tiempos de “El Dedazo”. Cuando eran designados candidatos, por la “divina gracia” del Presidente de la República en turno, o la del Gobernador, considerados como los creadores de la democracia mexicana. Los monarcas, todopoderosos.
Para esos priístas, el que se comente la posibilidad de que en Baja California, pueda surgir un “bronco”, que se atreva a retar al sistema político mexicano, imposible. ¡Es una locura!, han de exclamar, escandalizados.
gil_lavenants@hotmail.com


-------------------------------------------------------
* Gracias por compartir y darnos un "LIKE" en
https://www.facebook.com/rosaritotijuana.enlanoticia

Y en nuestra pagina:
http://rosaritoenlanoticia.blogspot.mx/

No hay comentarios:

Publicar un comentario