lunes, 7 de octubre de 2013

Cicuta: Agustín Pérez Rivero, César Moreno González de Castilla

Por Jaime Flores Martinez
Tin: Orgulloso de fundar 82 colonias en Tijuana en las últimas dos décadas, el dirigente social Agustín Pérez Rivero es ejemplo del cacique moderno que ayuda con la mano derecha y se retaca el bolsillo con la mano izquierda. Don Agustín se presume priísta y le besa la mano a los panistas.


Es tan hábil en la manipulación de las corrientes partidistas, que don Agustín no tiene empacho en aplaudirle al priísta Enrique Peña Nieto y simultáneamente rendirle pleitesía al panista gobernador de Baja California José Guadalupe Osuna Millán.

Apenas en  junio pasado, Pérez Rivero anunció orgulloso el nacimiento de la colonia Enrique Peña Nieto ubicada sobre el boulevard Valle de las Palmas a la altura del kilómetro 5 de la carretera Tijuana-Tecate. En un video subido a la red el 4 de junio, don Agustín presume su enésimo logro a favor de los que menos tienen, aunque nunca se refiere a las ganancias que obtiene por la venta de terrenos invadidos.

Evidentemente desgastado a sus 80 años, el señor Pérez Rivero muestra una lucidez que le envidiaría el propio presidente Peña Nieto. Aunque don Agustín se siente orgulloso de su filiación priísta, a este hombre no le importa colocar en un elevado púlpito al panista gobernador José Guadalupe Osuna Millán.

Pérez Rivero sacó su talento político al colocar el nombre de Osuna en una colonia que invadió aprovechándose de una coyuntura política. Don Agustín se apropió y comercializó un polígono de unas 40 hectáreas que en el 2004 fueron expropiadas por el gobierno de Baja California a la señora Amelia Moreno Ackerman en el predio mayor conocido como El Monumento en Playas de Tijuana.

El entonces gobernador Eugenio Elorduy expropió los terrenos donde hace una década pretendía instalarse una regasificadora, la trasnacional Marathon Oil. Elorduy estableció acuerdos con el consorcio  Sempra Energy y por eso procedió a despojar a los dueños de los terrenos pretendidos por la empresa  Marathon.

Con el argumento de "la utilidad pública" Elorduy expropió casi 400 hectáreas, entre ellas más de un centenar que pertenecían a la señora Amelia Moreno Ackerman. Esta última recibió una indemnización extraordinaria, pues el gobierno estatal acordó pagarle a un precio superior al valor catastral del momento.

Al deshacerse del consorcio Marathon, la empresa Sempra Energy se instaló el kilómetro 80 de la autopista Tijuana-Ensenada. Claro que Sempra contaba con todas las facilidades que le otorgo el entonces gobernador Eugenio Elorduy, quien incluso construyo el Boulevard 2000 para que la trasnacional instalara su gasoducto bajo el camellón central de esa vialidad

Nadie en ese momento se hubiera imaginado que en el 2011, el actual gobernador José Guadalupe Osuna Millán daría marcha atrás en la expropiación que realizó su antecesor, aunque con ello descobijó los motivos reales que tuvo Elorduy. Allí quedo claro que actuó exclusivamente para beneficio de Sempra (y de él propio) sin ningún tipo de “utilidad pública”.

Aquí es donde entra el colmillo retorcido de Pérez Rivero, quien aprovechó la coyuntura para invadir una parte del terreno en cuestión, pues alguien debía sacar ventaja de la confusión. Si la autoridad se había arrepentido de quedarse con esa propiedad, la realidad era que el gobierno le había pagado a la señora Moreno Ackerman hasta el último centavo. Legalmente ese terreno era del gobierno y por eso tomó la decisión de invadirlo.

Luego de conseguir un título de propiedad de una Sociedad Civil que obtuvo de forma fantasmagórica, don Agustín se apropió de más de 40 hectáreas e inicio la comercialización de terrenos, no sin antes bautizar la calle principal con su nombre y apellidos. ¡Faltaba más!

Hábil en las lides de la invasión, este hombre trazo calles, lotificó  y comenzó la venta de terrenos de 200 metros cuadrados con un precio promedio de 14 mil dólares. Si en una superficie de 5 hectáreas caben 180 terrenos, entonces podría vender más de mil terrenos. Si el precio promedio es de 14 mil dólares, la ganancia sería superior a los 15 millones de dólares.

¿Alguien pensaría que don Agustín podría tejer esa artimaña sin el apoyo de la autoridad? ¡Don Agustín, bautizo esa colonia como José Guadalupe Osuna Millán!

Hasta el más ingenuo supone contubernio al observar que la colonia Osuna Millán ya cuenta con suministro de agua potable y la mayoría de las 80 familias que allí habitan ya tienen una improvisada toma de energía eléctrica. ¿Por qué entonces las empresas inmobiliarias y constructoras batallan tanto para conseguir la autorización para lotificar y para obtener la colocación de los servicios? ¿No resulta incongruente?

Hace justo dos años, Pérez Rivero construyó en esa zona un salón social habilitado como área de usos múltiples, decorado con banderines tricolores y pomposamente bautizado con el nombre del actual presidente Enrique Peña Nieto. Aclaración; Pérez Rivero hace lo que el gobierno le permite.

Muy

Aquellos que apoyaron a César Moreno González de Castilla en su ruta hacia la presidencia municipal de Tecate, están muy contrariados por el engreído comportamiento del alcalde electo.

Don César reacciona con fastidio a la demanda de tiempo de sus impulsores, al punto que algunos de ellos pronostican que Moreno será un alcalde arrogante.

Esos inconformes aseguran que don César ya “ni siquiera les toma la llamada”. ¿Se olvidaría de aquellos que lo ayudaron a llegar a la alcaldía? Si eso pasa con sus amigos… que podrá esperar el pueblo.

Cicuta.com.mx   twitter:@cicutajaime

- See more at: http://www.enlineabc.com/web/index.php?option=com_content&view=article&id=8906:aa&catid=59:cicuta&Itemid=207#sthash.fcdAfRSZ.dpuf

No hay comentarios:

Publicar un comentario