Por Alfredo Calva.
En cada ocasión en que entes con bastante poder económico y político se enfrentan en los tribunales, emerge a través de alguna de las partes la podredumbre y corrupción en la que nadan los miembros del poder judicial, tanto en la federación o las entidades federativas, derivado de la oposición de dar carácter independiente, administrativa y jurídicamente, por parte de la SCJN y los TSJE, a los consejos de las judicaturas respectivas.