domingo, 20 de febrero de 2011

Coloradote, el hombre de Beltrones

Por Jaime Flores Martínez
Cobijado en el manto del Secretario de Gobierno de Tijuana, Roberto Alcide Roberto Beltrones Rivera, el actual director Transporte Municipal, Bernardo Sánchez Ríos ¨" el Colorado" ha sido incapaz de mostrar sus capacidades para sanear una dependencia complicada y corrompida.

Sánchez Ríos, mejor conocido como El Colorado, es un sonorense que hace algunos años manejo la dirección de Transporte en aquella entidad en los tiempos que Manlio Fabio Beltrones era el gobernador. Se supone que su hermano Alcide rescato a su amigo y lo coloco al frente de una dependencia sumamente conflictiva pero altamente rentable.




Con tal que se empapara de los subterfugios de la Dirección de Transporte Municipal, el señor Beltrones coloco al Colorado desde antes de iniciar el actual gobierno. Alcide a Jorge Ramos le otorgara la subdirección a Bernardo Sánchez Ríos, quizá para conocer las transas y tener manera de perfeccionarlas desde la cúpula de la dependencia.



A casi tres meses de tomar posesión del encargo, todo parece indicar que las cosas han salido "a pedir de boca" para los interesados en levantar dinero con pala y jugársela sin empacho.



Para demostrar que traía los hilos del estambre, el Colorado coloco a sus cuates en sitos clave dentro de la dependencia. Puso a Francisco Valle como encargado de las revisiones mecánicas, que en realidad es una alcancía que se llena con cierta facilidad. Para empezar, los transportistas que llevan su vehículo a "revisión mecánica" deben llegar preparados con 200 pesillos que pueden mostrar parcialmente en el bolsillo de la camisa.



A cambio de ese billetito los transportistas reciben su comprobante de haber pasado la revisión y a manera de pilón reciben una generosa sonrisa y una patada en el trasero.



Aquellos transportistas que no acuden en tiempo y forma a engordar el cochinito de el Colorado, son interceptados por el señor Valle a través de la tecnología computarizada. Para librarse de la furia y las represalias motivadas por su incumplimiento, deben entrarle con el equivalente a 500 dolaritos y con eso queda el asunto arreglado.



El otro "brazo armado" de El Colorado es un hombre de mediana edad que despacha en la barandilla de Transporte Municipal. A este señor lo conocen como Juan González y es identificado como personaje cercano al secretario Alcide y de toda la confianza de Sánchez Ríos.



A decir de los trabajadores, el señor González es un amplio conocedor de los vericuetos de la dependencia. Su presencia allí ha sido intermitente. Ha salido y entrado a esa dependencia como "Juan por su casa". Recientemente, don Juanito fue rescatado por Alcides para que apoyara a su cuate el Colorado. Lo mismo hizo con Francisco Valle, aunque Juan Gonzales ha mostrado sus habilidades para negociar con transportistas que intentan regularizar unidades que rebasan el límite del modelo permitido. Para ser más precisos, el señor González es muy atento con aquellas personas que intentan conseguir permisos para utilizar vehículos viejos pero que están dispuestos “a ponerse guapos”.



Para Juan González todo se puede arreglar con cinco billetitos de 100 dólares. La clave es modificar el modelo del vehículo. Total, nadie se dará cuenta.



Tanto González como Valle, aseguran a sus víctimas que esos apoyos son canalizados a su patrón Sánchez Ríos, aunque -evidentemente- no existe manera de comprobarlo.



La sindico municipal Yolanda Enríquez solamente tiene que enviar a un inspector encubierto para cerciorarse que la corrupción en la Dirección de Transporte Municipal. Ahora… está más visible que nunca.



Insolente



Don Rubén y la prepotencia del ex diputado Casillas



Familiares de don Rubén Hernández Soto tienen fundadas sospechas que la mano del gobernador José Guadalupe Osuna Millán se encuentra detrás de la intención de condenarlo a 30 años de cárcel por homicidio en grado de tentativa.



Cansado de tanto atropello y prepotencia del ex diputado Jorge Casillas Arias, don Rubén lo acuchillo en varias ocasiones y lo mando al hospital con una profunda herida en el abdomen. Afortunadamente el político panista esta fuera de peligro, pero don Rubén está en la cárcel en calidad de agresor confeso.



Desesperado porque sus denuncias fueron ignoradas por las autoridades, don Rubén encaro a su provocador y se le fue a cuchilladas. La versión es que Casillas Arias llego a supervisar la construcción del Centro Estatal de Trasplantes en el Centro de Ensenada, y por enésima vez lanzo un rosario de insultos a don Rubén.



Este último, desde hace años, se ha mostrado incansable en su inconformidad. El ex diputado Casillas construye un edificio que albergara el Centro Estatal de Trasplantes sin importarle respetar las medidas de seguridad y el reglamento ecológico. Don Rubén es dueño de una modesta fondita que fue aplastada por el abusivo ex diputado. Las huelgas de hambre y las acciones de resistencia civil que ha realizado don Rubén han sido ignoradas.



Dice su hijo Ricardo Hernández Tinajero que su padre debió actuar por reflejo contra Casillas. Su mente pudo quedarse en blanco como resultado de la reciente huelga de hambre y su padecimiento de diabetes. Sin tratar de juzgarlo, don Rubén cometió un delito y eso es innegable. Sin embargo, habría que entender el contexto de su desesperado acto.



Comentarios: cicuta45@gmail.com

Despacho del yerno de “Kiko” Vega realiza cambio de imagen del Gobierno de BC; exigen investigación