viernes, 5 de febrero de 2010

Crimen organizado y mafia institucional

* Tanto matan los capos, como el mismo gobierno
Por Hugo Isaac Rea Torres
TIJUANA.-
El concepto de “crimen organizado” ha sido ampliamente difundido por los medios y ya es común para la sociedad el leerlo o escucharlo. Sin embargo, se ubica a quienes lo integran como personas desalmadas, carentes de todo valor moral, dispuestas a lo que sea con tal de obtener ganancias.

Haciendo una analogía: ¿no es lo mismo lo hecho por los miembros “ocultos” de la mafia criminal, que los “públicos” que están dentro de la mafia política?
Lo que los podría diferenciar es que unos son personajes públicos y los otros no dan la cara. Aunque también, otra diferencia es que mientras los “ocultos” se dedican a envenenar a quienes han caído en las garras del vicio y a matarse entre sí, los “públicos” se dedican a matar de hambre a cada vez un mayor número de mexicanos al aceptar el acuerdo cupular que copula al popular con el incremento de los impuestos, el freno que impusieron al salario, el desempleo y el encarecimiento de la canasta básica.
De los miembros del crimen organizado se dice que se disputan entre sí territorios para ampliar sus áreas en las que por ende amplían sus ingresos.
De los miembros de la “mafia pública” se sabe que negocian posiciones políticas para sus miembros a fin de ir ampliando también su influencia para luego, en el 2012, disputar el lugar del padre del “Frankestein Fiscal” mejor conocido como “el presidente del empleo” (?), Felipe Calderón.
Mientras que los criminales fundamentan sus acciones en la explotación de la condición humana, la venta de productos y bienes ilícitos, la extorsión y la manipulación ilegal del dinero, los políticos explotan a los mexicanos con el sacrificio de la hambruna, venden bienes y servicios públicos cada vez más caros, extorsionan y chantajean a través de sus elementos policíacos mal llamados “de seguridad pública” de los tres niveles de gobierno y argumentan que el dinero que obtendrán, vía impuestos, es para la creación de infraestructura.
La expresión de Josefina Vázquez Mota, coordinadora del grupo parlamentario de Acción Nacional, al momento de votar la Ley de Ingresos para el 2010, propuesta por el jefe del ejecutivo federal, fue para deponer el estómago de cualquiera cuando dijo que el autorizarla era “para cumplir con el mandato de los ciudadanos a través de las urnas”. “México tendrá como se merece su Ley de Ingresos”.
Con toda seguridad que al momento de sufragar los mexicanos tenían en mente que le apretaran más el cinturón con la crisis y que, para colmo, le aumentaran los impuestos.
Dada dicha analogía entonces ¿quién es más criminal? ¿La mafia de las drogas o la mafia política? La verdad, ya no se sabe.

No hay comentarios:

Publicar un comentario